miércoles, 28 de enero de 2009

De arte y literatura.

cami_de_sirga_webUna buena amiga –gràcies, Meritxell!- me prestó hace tiempo el libro Camí de sirga, de Jesús Moncada. Aunque tardé en empezar a leerlo, cuando por fín lo hice me encontré con un libro de aquellos para saborear poco a poco -o de una tirada, según gustos-, de los que se llega a lamentar que se acabe. Este libro, retrato colectivo, que cubre la práctica totalidad del siglo XX, está procurándome gratos momentos de lectura; está repleto de personajes que van y vienen por sus páginas, que cruzan las fronteras del tiempo como quien no quiere la cosa y que retratan la sociedad y la historia de un pueblo, destinado a desaparecer, no tan diferente de otros muchos pueblos con gentes e historias semejantes,...


Podría seguir describiendo de qué va el libro, pero a estas alturas más de uno se debe estar preguntando qué relación tiene con los temas que generalmente se tratan en este blog. Podría también dar una explicación clara y concreta de dicha relación, pero en lugar de ello prefiero transcribir aquí un fragmento que os dará pistas y que, tal vez, os haga despertar la curiosidad de saber algo más. Tal vez, alguien se decida a leer el libro y, sólo tal vez, pueda llegar, aparte de a saber más sobre el fragmento de esta -una entre muchas, la de un pintor llamado Aleix de Segarra-historia dentro de la historia, a descubrir que valía la pena haberlo hecho:


mequinensa_web2"En las pinturas de la escalinata, detrás de dos caretas venecianas, estaba la clave de aquellos momentos, el inicio de una historia que quedaría plasmada en los muros del primer piso del convento. La puerta estaba sellada desde entonces, la vieja Malena quería que el secreto se hundiese con el edifício. Había enviado a Anna, la sirvienta discreta y fiel, a vigilar la demolición: que nadie subiese a las celdas ni entrase en la capilla. La sirvienta hizo cumplir estrictamente las órdenes. Los mismos operarios que ya se habían asustado delante de la cabeza del Polifemo en las ruinas de El Eden, impresionados por las altas paredes pintadas del vestíbulo, no se atrevieron a subir ni un solo escalón de la escalera. Ataron los cables de acero a la base de los pilares, en la planta baja, y activaron las máquinas poderosas, cuya primera sacudida hizo vibrar las paredes del edificio provocando el terror de las ratas."

3 comentarios:

  1. Por lo que nos escribes y lo que nos contaste hay que leerlo.
    Si el de la foto es el antiguo pueblo, impresiona pensar que ahora
    está cubierto por el pantano.

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  2. Os gustará, seguro. He hablado del pintor por razones evidentes, pero los demás personajes no se quedan atrás:
    las diferencias entre señores, en sus tertúlias de casino, y trabajadores, en sus partiditas de cartas en el café; las manifestaciones obreras; la dura experiencia de la guerra civil; los amores, visibles y ocultos; situaciones tragicómicas dignas de ser plasmadas en una película -todo se andará-,...tantas situaciones y personajes que no cabrían aquí. Si acaso, destacaría al famacéutico, personaje que cae bien desde un principio, o a Arquímedes Quintana, navegante del Ebro con reminiscencias de otros personajes universales,...
    Imaginaos a aquellos de estos personajes que vivieron lo suficiente como para ver desaparecer su pueblo, viendo con dolor cómo con él desaparecía una parte profunda de su historia, cosa que pienso sintió su autor, hijo de Mequinensa, y que le inspiró sin duda la necesidad de describirlo en las páginas de esta magnifica muestra de buena literatura.
    !Ya me direis!

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  3. Acaban de recomendar este libro en un programa de la Cadena Ser Aragón que escucho por las tardes. Estan hablando de épocas en las que un pantano se llevó todo lo que hasta el momento había sido su vida.

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