Aunque la frase es mía, puede ser una buena introducción al último libro Sobre el dibujo, del crítico de arte John Berger. Mi breve descripción de lo que es para mí el dibujo bién podría enlazarse con la manera con que Berger se aproxima al tema a través, en ocasiones, del intento de análisis de la obra de Watteau, de Van Gogh, de Juan Muñoz; en otras, de su propia relación con artistas en las que es difícil separar vida y obra; incluso a través de la descripción de sus propias y no tan conocidas experiencias como dibujante;...
Libro de amena y ràpida lectura, nos ayuda a reflexionar sobre nuestra propia percepción del dibujo, enriqueciéndola con las sutiles y sabias aportaciones de quien lleva ya, al fín y al cabo, toda una vida dedicada al arte.
Por si os interesa:
Berger, John. Sobre el dibujo. Ed. Gustavo Gili. 2011. Barcelona
He empezado a leerlo tras oírte hablar muy bien de este libro. Veo, por lo poco que llevo leído, que usa un estilo aparentemente simple, breve en extensión, pero esa economía de palabras no lo es en absoluto en ideas. Y hay que releer más de una vez muchos fragmentos para pensar reposadamente lo que nos cuenta.
ResponderEliminarVoy leyéndolo con calma, pausadamente, como creo que él lo escribió, y así ir entendiendo todo lo que dice con tan pocas palabras.
Cuando lo termine opinaré sobre todo el conjunto, pero por ahora me parece muy interesante.
Llevas razón con lo de que hay que volver a leerlo y reflexionar sobre sus palabras. Te lanzo algunas frases que me han llevado a hacerlo y que tendrás que ir encontrando a lo largo de la lectura y hacer tus propias reflexiones:
ResponderEliminarEl dibujo como respeto por las cosas cotidianas "...una ternura cotidiana con la que todos soñamos en nuestros mejores momentos y que reconocemos instantáneamente cuando la vemos enmarcada".
"toca todo lo que ven sus ojos (...) no es arbitrario el dibujo que sus trazos hacen sobre el papel. Se asemeja a una huella digital (...) se olvida completamente de sí mismo en su apertura con respecto a aquello con lo que se encuentra. Y el encuentro es tan próximo que es imposible distinguir de quién es el trazo. Un mapa de amor, en verdad".
Me han interesado especialmente los capítulos "Del diario de Janos Lavin" (pág. 87) y "Distancia y dibujos" (pág. 91), pero es que los demás no se quedan atrás.